Afuera del Centro de Readaptación Social Zamora, la tarde de este viernes, la violencia volvió a sacudir la calma. Eran cerca de las tres, cuando el eco seco de múltiples detonaciones quebró la rutina de la colonia Centro. En segundos, el asfalto quedó marcado por la muerte: un hombre sin vida y otro herido fueron el saldo de la emboscada.
De acuerdo con las primeras versiones, las víctimas —apodado uno de ellos como “La Vaca”— acababan de recuperar su libertad. Apenas intentaban abordar el taxi 629, conducido por una mujer que salió ilesa, cuando hombres armados les cerraron el paso y descargaron sobre ellos al menos once disparos.
El vehículo quedó detenido a la altura del callejón Francisco Javier Clavijero. En su interior, el cuerpo del adulto, acorralado y rematado; el medallón y la puerta trasera derecha, perforados por las balas que confirmaban que la ejecución no fue al azar.

El acompañante, un joven de unos 25 a 30 años, alcanzó a correr hacia el penal, pero un proyectil en la pierna derecha lo derribó. Fue auxiliado y trasladado por una ambulancia particular al hospital civil.
Peritos de la Fiscalía recogieron casquillos percutidos, presuntamente calibre 9 mm, sobre la calle Gutiérrez Zamora. La escena fue custodiada por policías municipales, estatales, elementos de la Guardia Nacional y personal militar.
La violencia no dio tregua, y esta vez, el eco de las balas quedó a escasos metros de donde, en teoría, termina el encierro y comienza la libertad.
