Tuxpeños temen “golpe” al bolsillo por retraso en recibos de luz

Tuxpan, Ver. Una ola de inquietud y molestia recorre diversos sectores del puerto. Lo que comenzó como un retraso tras las inundaciones de octubre, hoy se ha convertido en una auténtica angustia económica: cientos de familias reportan que desde finales de noviembre no reciben su recibo de luz, acumulando ya más de dos meses de incertidumbre sobre su consumo eléctrico.

A fecha de hoy, 7 de febrero, los usuarios siguen esperando el cobro que debió llegar hace meses. La teoría de que las afectaciones por las lluvias en la región alteraron la logística de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) sigue vigente, pero para los ciudadanos, la justificación operativa ha dejado de ser válida ante el silencio prolongado de la paraestatal.

El miedo al “cobro maestro” y la Tarifa DAC

El verdadero temor de los tuxpeños no es la falta de papel, sino el golpe fulminante a la economía familiar. Al no facturarse el bimestre de noviembre, y con el mes de enero ya finalizado, existe el pánico de que la CFE emita un cobro acumulado de tres o cuatro meses en una sola exhibición.

”El recibo tenía que llegar en noviembre y nada. Ya estamos en febrero y seguimos a ciegas. Si nos quieren cobrar todo junto, nos van a dar en la torre; se vuelve una cantidad impagable y nos van a querer meter a tarifa de alto consumo”, señaló un vecino de la zona centro, visiblemente preocupad El riesgo es real: si se acumulan los kilowatts de varios meses en una sola lectura, el sistema podría registrarlo como un consumo excesivo, eliminando el subsidio gubernamental y disparando el precio a pagar, justo en la “cuesta de enero” que se ha extendido hasta febrero.

Silencio absoluto de CFE

Pese a que han transcurrido más de 60 días desde la fecha esperada de entrega, la CFE no ha emitido ningún comunicado oficial en la zona de Tuxpan. No hay explicación sobre el retraso, ni aviso de cuándo se regularizará el servicio de facturación.

Mientras tanto, los ciudadanos revisan sus medidores con temor, esperando que la solución no llegue en forma de un recibo con cifras de miles de pesos imposibles de solventar.

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