La tensión en Medio Oriente continúa escalando luego de que autoridades iraníes advirtieran que podrían cerrar completamente el estrecho de Ormuz si Estados Unidos decide atacar instalaciones energéticas en su territorio.
El pronunciamiento surge tras un ultimátum del presidente estadounidense, Donald Trump, quien señaló que su gobierno consideraría acciones militares contra centrales eléctricas iraníes en caso de que no se restablezca el tránsito en esta ruta estratégica en un plazo de 48 horas.
El estrecho de Ormuz es una de las principales vías para el transporte mundial de petróleo, por lo que cualquier interrupción podría tener un fuerte impacto en los mercados internacionales y provocar un aumento significativo en los precios de los combustibles.

De acuerdo con reportes del sector energético, el flujo marítimo en la zona ha disminuido drásticamente en las últimas semanas, operando apenas con una fracción de su capacidad habitual.
En respuesta, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, advirtió que su país podría tomar medidas severas contra infraestructuras clave en la región, incluyendo instalaciones energéticas, sistemas tecnológicos y plantas de tratamiento de agua.
Por su parte, mandos militares iraníes también han reiterado la posibilidad de bloquear totalmente el paso marítimo si se concretan las amenazas de Washington, lo que elevaría aún más la incertidumbre económica global.

En medio de este escenario, también se reportan operaciones militares en la capital iraní, Teherán, lo que ha afectado la vida cotidiana de la población, generando preocupación por la estabilidad en la región.
Expertos advierten que una escalada mayor del conflicto podría impactar no solo a Medio Oriente, sino a la economía mundial en su conjunto.
