Ciudad de México.— Desde las primeras horas de este lunes 6 de abril se lleva a cabo un paro nacional encabezado por transportistas y productores del campo, quienes han comenzado a movilizarse en distintos puntos del país como medida de presión ante la falta de acuerdos con autoridades federales.
Las acciones incluyen bloqueos carreteros, presencia en autopistas y afectaciones en vialidades clave, lo que ha generado complicaciones en la circulación, especialmente en rutas de alto flujo. De acuerdo con los propios participantes, el movimiento tiene alcance en al menos 20 estados, por lo que el impacto podría sentirse a lo largo del día en diferentes regiones.
Los inconformes aseguran que atraviesan una situación cada vez más complicada debido a la inseguridad en carreteras, los constantes robos y actos de extorsión, así como el aumento en los costos de operación, particularmente en combustibles y peajes. A esto se suma, en el caso del sector agrícola, la falta de apoyos y los bajos precios que reciben por sus productos, lo que ha incrementado el descontento.
Advierten que el transporte es una pieza clave para el funcionamiento del país, ya que permite el traslado de mercancías y alimentos, por lo que una interrupción prolongada podría tener consecuencias en el abasto y en la economía. Por ello, señalan que la protesta busca presionar para obtener respuestas concretas a sus demandas.
Mientras tanto, autoridades federales han indicado que se mantiene el diálogo con los distintos grupos, al tiempo que han hecho un llamado a evitar afectaciones mayores a la población.
Ante este panorama, se recomienda a los ciudadanos tomar precauciones, anticipar sus traslados y mantenerse informados sobre posibles bloqueos, ya que no se descarta que las movilizaciones continúen durante las próximas horas o incluso se extiendan en los siguientes días.
