Ciudad de México.— Autoridades de Estados Unidos presentaron una acusación formal contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, así como contra otros nueve funcionarios y exfuncionarios, por presuntos vínculos con el narcotráfico y delitos relacionados con armas.
De acuerdo con el Departamento de Justicia de Estados Unidos, los señalados habrían colaborado con una organización criminal para facilitar el tráfico de drogas hacia territorio estadounidense, además de recibir beneficios a cambio de protección e información.
Entre los implicados también se encuentran el senador Enrique Inzunza Cazárez y el alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil, junto con exmandos de seguridad y funcionarios estatales.
Las acusaciones incluyen cargos por conspiración para el tráfico de narcóticos y posesión de armamento de alto poder, delitos que podrían derivar en penas severas, incluso de larga duración.
En respuesta, la Secretaría de Relaciones Exteriores confirmó que recibió solicitudes de detención con fines de extradición; sin embargo, indicó que la documentación enviada por Estados Unidos no contiene pruebas suficientes, por lo que el caso fue turnado a la Fiscalía General de la República para su análisis conforme a la legislación mexicana.
Por su parte, Rocha Moya rechazó los señalamientos y aseguró que son infundados. El mandatario estatal afirmó que demostrará su inocencia y consideró que las acusaciones tienen un trasfondo político.
El caso ha generado atención tanto en México como en Estados Unidos, debido a sus posibles implicaciones legales y diplomáticas, en un contexto de cooperación bilateral en materia de seguridad.
Hasta el momento, las investigaciones continúan y no hay una resolución definitiva sobre las solicitudes de extradición.
EU acusa a Rubén Rocha Moya y a 9 funcionarios de Sinaloa; México analiza solicitud de extradición
