Washington, D.C.— Un incidente armado registrado la noche del sábado durante la tradicional cena de corresponsales de la Casa Blanca mantiene bajo investigación a autoridades federales de Estados Unidos, luego de que el presidente Donald Trump afirmara que el presunto atacante habría actuado motivado por un “odio” hacia los cristianos.
De acuerdo con declaraciones oficiales, el sospechoso —identificado como Cole Allen, de 31 años— fue detenido tras el tiroteo ocurrido en el Washington Hilton, sede del evento que reúne a figuras políticas, periodistas y representantes del gobierno.
El fiscal general interino, Todd Blanche, indicó que las primeras líneas de investigación apuntan a que el agresor tenía como objetivo a personas vinculadas con la administración federal, e incluso no se descarta que el propio mandatario fuera un posible blanco.
Según la reconstrucción preliminar, Allen habría viajado desde California hacia Washington pasando por ciudades como Chicago, y se habría hospedado en el mismo hotel donde se llevó a cabo la cena uno o dos días antes del ataque.
Durante el incidente, detonaciones de arma de fuego generaron pánico entre los asistentes, lo que obligó a la evacuación inmediata del presidente, la primera dama Melania Trump y altos funcionarios del gabinete. Hasta el momento, no se ha confirmado un saldo oficial de víctimas mortales, aunque se reportó al menos un agente herido.
En paralelo, agentes del Federal Bureau of Investigation (FBI) mantienen acordonada una vivienda vinculada al detenido en el área de Los Ángeles, como parte de las diligencias para recabar evidencia. Hasta ahora, no se ha informado si el inmueble ha sido inspeccionado formalmente.
Medios estadounidenses señalan que el sospechoso residía en Torrance, California, donde se desempeñaba como maestro, un dato que ha generado sorpresa en la opinión pública.
Las autoridades continúan analizando un supuesto manifiesto atribuido al detenido, así como otros elementos que permitan esclarecer el móvil del ataque y determinar si existen más personas involucradas.
El evento, uno de los más relevantes en el ámbito político y mediático en Estados Unidos, fue suspendido y se prevé que sea reprogramado una vez que se garantice la seguridad de los asistentes.
